Ayúdame a salir (Hay días en los que me cuesta exitir).
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Desde el primer día tuve el sentir que todo lo sentía diferente, mientras las personas a mi alrededor tomaban una pérdida con la mayor tranquilidad, yo me estancaba en un duelo qué parecía ser interminable. Mi don ayuda a todos, pero cada vez que lo uso, una parte de mi se debilita, pero no es físicamente, es algo emocional, es dentro de mi, en mi espíritu, en mi sentir, en mi alma. Mi madre siempre me abraza y aunque alivia ese dolor, yo nunca termino de estar del todo bien. - Catalina, deja eso un momento y ayúdame con los heridos, por favor - Me dice mi padre de una manera muy tranquila, pero agotado. Es el alfa de esta manada y aunque siempre se muestra fuerte, debo ser yo quien se acerque a brindarle ayuda porque nunca deja ver su fragilidad, solo mi madre y yo la conocemos. - Ya voy, padre - Le contesto con todo el ánimo posible, si algo aprendí de él fue a no demostrar debilidad ante nadie. - Tómalo con calma, ¿Sí? - Me dice mamá con una cara bastante preocupada, su tacto en mi brazo me hace sentir su angustia y me intriga saber que pasó esta vez en el campo de batalla. - No te preocupes, para eso estoy aquí - Sujeto su mano y hago eso que solo yo se hacer para tranquilizarla. No me cuesta nada, cuando mi don es usado en personas que amo, sinceramente brindarles apoyo no es difícil, incluso hay un rebote positivo en mí. Camino hacia la terraza donde están los heridos. Por cierto, estamos en guerra, llevamos así desde antes de nacer, incluso desde antes de nacer mi padre, tenemos enemigos bastante tercos, pero nuestro control es suyo grande y ha medida que transcurre el tiempo, mejoramos. Me pierdo en mis pensamientos y por un momento olvido totalmente hacia donde voy, pero llego a la puerta principal... Quedo atómica con el escenario, o sea, es normal que vea esto todo el tiempo, pero esta vez fue peor. - ¿Qué pasó? - Me acerco corriendo para ayudar a papá a levantar a Raul, uno de sus mejores guerreros. - Ahora no tengo tiempo - Me evade la mirada, es evidente - Ya sabes que hacer. Se levanta y me deja sola con Raul, lo sigo con la vista hasta que una pequeña convulsión me trae de regreso al herido que esta en mis brazos.- ¿Cuántas veces vamos a hacer esto? - Le digo mientras lo acomodo, mi tono es familiar y con algo de chiste. Ya perdí la cuenta de cuantas veces he hecho esto. Solo sonríe de lado y noto que esta muy herido.Una mano en su sien y una mano en su corazón, conecto cuerpo y alma, mis ojos se tornan de luz púrpura y empieza la función, en un instante estoy en una batalla campal, estos seres jamás los había visto, me encuentro agitada, siento miedo y desesperación, pero no me acobardo, estoy dispuesta a pelear a muerte, esto es lo que sentía Raul durante la batalla.Corro hacia mi padre, va perdiendo, siento adrenalina, en un instante estoy a su lado, la criatura lanza su ataque, papá está cansado, no le da tiempo de cubrirse, lo cubro y atravieso mi lanza recibiendo el impacto.- ¿Estás en problemas o son ideas mías? - Le digo en chiste, pero o sea, no soy yo, es Raul, recuerda que estoy reviviendo como ganó sus heridas.- Lo tenia todo controlado - Papá responde cansado.Miro alrededor, nos están destrozando, ¿Qué son estas cosas?, nunca había visto cosa alguna, despierta en mi nuevamente la angustia.- Recuerda que vas a ser papá, tenemos que regresar - Padre le dice a Raul y le da un pequeño empujón, ambos corren nuevamente a la lucha.Nunca pierdo de vista a papá, Raul es su beta y el mejor de sus guerreros, su mano derecha, su hombre de confianza y lo he comprobado en todas las batallas que he tenido que presenciar por sanar sus heridas.-No, no, no - Corro rápidamente para ayudarle a uno de nuestros nuevos guerreros, la criatura está a punto de partirlo a la mitad. Llegó al rescate, recibo el impacto con mi lanza.- Creo que llego el momento de convertirnos - Dice Nathan con voz temblorosa, sus palabras me intrigan, miro hacia donde está papá en busca de aprobación.- ¡Aún no! - El grito de papá se escucha en todo el campo de batalla y los muchachos se mantienen firmes en sus formas humanas.- Ya escuchaste, muchacho - Raul le habla firme a Nathan - Cuida más tu retaguardia, recuerda el entrenamiento - Se acerca y levanta su escudo - Arriba, siempre arriba.Nathan asiente con su cabeza - Sí, señor. Como en el entrenamiento - Habla con entusiasmo.Raul lo empuja y atraviesa con su lanza a la criatura que casi lo ataca por la parte trasera.- ¡Alerta! - Grita eufórico, Raul. El chico asustado mira con los ojos muy abiertos y a punto de salirse de sus órbitas, asiente apresurado."Esto no va a funcionar", Raul le dice a papá por el hilo."Tiene que funcionar", dame 5 minutos, contesta padre."Tengo un mal presentimiento", Raul responde."Yo igual", papá cierra el hilo...
Unfold
Mientras tanto en un llamado El Reino Orcán vivía un Rey despiadado y obsesionado con el poder, podría vender hasta su propia alma con tal de ser el dueño del mundo.
- ¿Crees conveniente ir y ofrecer mi ayuda? - El podía dominar todo lo que quisiera, pero jamás podría con el hecho de ser rechazado por la única mujer que tiene su ate……
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